domingo, 17 de enero de 2016

Crítica de "Joy" de David O. Russell


JOY
La victoria de Lawrence

Como bien dijo Kate Winslet la pasada semana al recibir el Globo de Oro en su discurso "el 2015 había sido un gran año para las mujeres en el cine". No porque hayan conseguido igualar sus salarios al de sus compañeros de reparto (tristemente a día de hoy seguimos con ese estigma), sino porque la imagen de ellas en la gran pantalla ha cambiado notablemente. Han pasado de ser las meras seguidoras de los protagonistas masculinos a ser las que verdaderamente toman las decisiones. Películas como Mad Max: Furia en la carretera, Sufragistas o las todavía inéditas en España Carol y Freeheld han dado buena fe de ello y nos han enseñado el poderoso papel de la mujer contemporánea, luchadora y que no quiere verse dominada en un entorno machista y que no la toma en serio.

En lo nuevo de David O. Russell esta valentía viene representada por. Joy, una madre de familia divorciada que mantiene en su casa a sus padres divorciados y abuela a su ex marido, se encuentra en una situación económica nada boyante. Para seguir adelante y conseguir mantener a toda su familia deberá desempolvar su creatividad llegando a crear uno de los inventos actuales más importantes y vendidos.

Hay que admitir que la positividad que desprende al fin y al cabo la propuesta del norteamericano es
innegable. Sin embargo  vuelve a pecar de no saber desarrollar la película como debería. ¿Las causas? Un guión en ocasiones torpe que tropieza (en su último cuarto de hora quiere contar muchas cosas de manera fullera) y un montaje bastante extraño. 

En el trabajo de dirección de actores esta vez ha optado por ser más contenido y evitar de esta forma la sobreactuación de la que fuimos testigos en su "La gran estafa americana". A pesar de eso, actores como Robert de Niro o Bradley Cooper no lucen nada y realizan interpretaciones bastante olvidables.

La que sale muy beneficiada y reforzada de esta cinta es Jennifer Lawrence. No solamente realiza una de las mejores interpretaciones de su carrera. Es que además de eso en todo momento resulta creíble en el rol de una mujer incomprendida que nunca ha tenido la posibilidad de brillar como debería. En su actuación se ve ilusión. Ese es el toque que diferencia a Lawrence del resto de actrices de su generación. Da igual el papel que se le plantee, ella te lo saca, sea una cinta independiente o que provenga de una saga. Gracias por tu dedicación Jennifer. Este espectador que está escribiendo esta entrada te agradece tu empeño siempre. 

En líneas generales Joy no es que sea una mala película. Pero tampoco es una maravilla. Se queda en terreno de nadie, es decir, que entretiene simplemente. Nunca sabremos si en otras manos la película habría mejorado o no. Lo que si os puedo asegurar que simplemente por ver a esta fiera interpretativa de 25 años merece la pena que sea visionada, aunque no haga justicia a la verdadera protagonista en la que se basa.

Lo mejor: 
Su protagonista y la contención del conjunto.
Lo peor:
El ego de O. Russell estropea una historia que a priori podría haber dado mucho más juego

Nota: 6


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